Teatro
Gracias a la colaboración desinteresada de los grupos de teatro Camaux y Tramoya, desde la Fundación hemos logrado financiar algunas de las actvidades emprendidas, además de conseguir una mayor divulgación de nuestros objetivos, acercándonos al público, que se hace solidario y generoso, cuando encuentra una causa justa para volcarse en ella.
La primera de las obras representadas en el Centro Cultural Auditorio Caixanova fue La Patosa original de Jesús Muñiz González, por el grupo Camaux, el 22 de febrero de 2004.
Con esta obra el grupo Camaux inauguró su colaboración con Lusekelo, cuando todavía era una ONG, un año antes de convertirse en Fundación y de esta forma alcanzar mejor sus fines, con una mayor transparencia contable y financiera. El éxito de público fue espectacular y algunas personas no pudieron entrar.
En el 2005, el grupo Camaux puso en escena La verdadera y singular historia de la princesa y el dragón, de José Luis Alonso de Santos, de nuevo en el Auditorio del Centro Cultural Caixanova, el 15 de mayo, a las siete de la tarde.
La respuesta del público, que disfrutó mucho de esta obra divertida e irónica, fue muy positiva, pues incluso hubo que colgar el cartel de no hay localidades minutos antes de empezar la representación.
El grupo de teatro Tramoya también aportó su granito de arena a la financiación de los proyectos de la Fundación. Los beneficios obtenidos de la representación de la obra Un hombre tranquilo fueron destinados para sufragar algunos de los programas emprendidos. Dicha representación tuvo lugar el 17 de junio de 2005 en el cine Salesianos.
La cuarta de las obras representadas a favor de la Fundación corrió, nuevamente, a cargo del grupo Camaux, que llevaron a escena Tacerupica. Esta obra, con texto original de Jesús Muñiz, se representó el día 17 de mayo de 2006 a las 17:30 horas en el cine Salesianos. El público vigués volvió a responder favorablemente a esta nueva convocatoria de la Fundación, pues fueron más de 300 las personas que, entre niños y adultos, ocupaban sus asientos en el patio de butacas.


